La cuestión es que Joshua ha celebrado recientemente su boda en Philadelphia y, como amigo de la familia Boley, invitó al evento a Cindy, a Don y, por extensión (nunca mejor dicho), también a mi.
La boda duró tres días!
Pese a ello, nosotros decidimos acudir sólo a los dos primeros y, de éste modo, apurar nuestros dos últimos días en "Philly" haciendo turismo por la primera capital de EEUU.
El primer día lo pasamos en el campo, haciendo actividades de lo más variopintas; desde cruzar un laberinto de maíz, hasta dedicarnos a cojer flores (malditos artistas bohemios...).
Debo decir que me pareció un gran acierto, pues dada la diversidad y el gran número de asistentes que venían incluso de otros países, facilitó mucho el conocernos los unos con los otros; de manera que, el segundo día, cuando tuvo lugar la boda en sí, ya conocía prácticamente a todos los invitados.
La boda me pareció un evento de lo más jugoso; tuve la ocasión de conocer a bastante gente interesante con la que compartir reflexiones. Desde John, que formó parte de las Peace Corps; hasta Sean, un viejo amigo de Joshua que, en uno de sus múltiples viajes decidió instalarse en tan recóndito país como Nueva Zelanda y... montar un restaurante!
Una vez más, me doy cuenta de la enorme suerte que he tenido al viajar a éste país en el contexto en que lo he hecho; ya no sólo por la forma en que puede (y confío) que incida en mi futuro, sino por el propiciarme una immersión muchísimo más profunda.
Right place at right time... ¿Cómo era eso, "todos los... tienen suerte"?
Como comentaba, los dos últimos días en Philadelphia estuve dedicándome a visitar el lugar: Des del museo de Auguste Rodin hasta la ciudad "vieja", con el Independence Hall como principal atractivo; el que fue el primer capitolio de EEUU y donde se firmó la famosa Declaración de Independencia.
Ésta fue sin duda la más interesante de las visitas; me pareció muy curioso el darme cuenta que, las razones, la esencia que movió a Washington, Jefferson, Franklin, Adams, Jay, Hamilton y Madison a luchar por y fundar éste país, "the evil United States of America", no nos son tan ajenas como a veces nos puede (o quiere) parecer...
