viernes, 11 de septiembre de 2009

Streets of Philadelphia




¿Os acordáis de Joshua Koffman, el escultor de la estatua de Eron? Parace ser que es un tipo con talento; eso dicen los que entienden (a mi no me preguntéis..). Por lo visto, su maestro tuvo de profesor a un alumno de un tal Rodin; curioso detalle.
La cuestión es que Joshua ha celebrado recientemente su boda en Philadelphia y, como amigo de la familia Boley, invitó al evento a Cindy, a Don y, por extensión (nunca mejor dicho), también a mi.

La boda duró tres días!
Pese a ello, nosotros decidimos acudir sólo a los dos primeros y, de éste modo, apurar nuestros dos últimos días en "Philly" haciendo turismo por la primera capital de EEUU.
El primer día lo pasamos en el campo, haciendo actividades de lo más variopintas; desde cruzar un laberinto de maíz, hasta dedicarnos a cojer flores (malditos artistas bohemios...).
Debo decir que me pareció un gran acierto, pues dada la diversidad y el gran número de asistentes que venían incluso de otros países, facilitó mucho el conocernos los unos con los otros; de manera que, el segundo día, cuando tuvo lugar la boda en sí, ya conocía prácticamente a todos los invitados.


La boda me pareció un evento de lo más jugoso; tuve la ocasión de conocer a bastante gente interesante con la que compartir reflexiones. Desde John, que formó parte de las Peace Corps; hasta Sean, un viejo amigo de Joshua que, en uno de sus múltiples viajes decidió instalarse en tan recóndito país como Nueva Zelanda y... montar un restaurante!
Una vez más, me doy cuenta de la enorme suerte que he tenido al viajar a éste país en el contexto en que lo he hecho; ya no sólo por la forma en que puede (y confío) que incida en mi futuro, sino por el propiciarme una immersión muchísimo más profunda.
Right place at right time... ¿Cómo era eso, "todos los... tienen suerte"?



Como comentaba, los dos últimos días en Philadelphia estuve dedicándome a visitar el lugar: Des del museo de Auguste Rodin hasta la ciudad "vieja", con el Independence Hall como principal atractivo; el que fue el primer capitolio de EEUU y donde se firmó la famosa Declaración de Independencia.
Ésta fue sin duda la más interesante de las visitas; me pareció muy curioso el darme cuenta que, las razones, la esencia que movió a  Washington, Jefferson, Franklin, Adams, Jay, Hamilton y Madison a luchar por y fundar éste país, "the evil United States of America", no nos son tan ajenas como a veces nos puede (o quiere) parecer...



2 comentarios:

  1. Wow, això de tres dies de boda en plan Mega Gimcana em sembla una passada, una bona forma de assegurar la integració entre els assistents i evitar que els convidats quedin aïllats entre ells.

    Em mola sentir que t'estàs fent amb tothom i aprofites la oportunitat per barrejar-te amb la gent i provar de treure quelcom d'aquells qui coneixes. Winner Attiude!

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  2. eiii! T'haig de dir que em sonava força tot el que expliques eh!!!són com petites cròniques de viatge (i a partir del febrer, de vida, no?). Que sàpigues que aniré traient el cap per aquí! :-)

    *a

    (Per cert, que això de descobrir el terme "procastinació" també ha estat una gran troballa...com fumar, també és un dels hàbits que haig de canviar... ara, ja se sap que tot de cop no es pot fer...així que em sembla que de moment procastino la procastinació ¬¬ ')

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